Coliseo P. David Elbert Farrell Tormey, C.S.C

Coliseo P. David Elbert Farrell Tormey, C.S.C

Coliseo P. David Elbert Farrell Tormey, C.S.C

Con la visita del P. David Farrell, C.S.C., benefactores, sus hermanos, sobrinos, y varios religiosos de Santa Cruz, el pasado 12 de mayo se inauguró el nuevo Coliseo Deportivo y Cultural P. David Elbert Farrell Tormey C.S.C., en el colegio Fe y Alegría 25.

La Ceremonia inaugural organizada por el colegio tuvo la participación de alumnos, profesores, apoderados, representantes de las otras obras de Santa Cruz en el Perú, y de la comunidad de Huáscar, Canto Grande. Los niños de Yancana Huasy dieron inicio con una danza en sus sillas de ruedas, y los alumnos del colegio hicieron bailes típicos del Perú.

El Coliseo Deportivo era un anhelo por muchos años de los padres, apoderados y la comunidad educativa, ellos comenzaron una campaña para la recolección de fondos. Gracias al compromiso de Elizabeth Hayden, quien hizo un primer aporte, Bob Hannon y el Mission Center en Notre Dame, y la misma familia de P. David, se lograron reunir los fondos para iniciar la construcción. P. David agradeció al arquitecto el Sr. Julio Salinas quien realmente fue quien llevó adelante el diseño y la ejecución del nuevo Coliseo.

La Congregación espera en primer lugar que este nuevo recinto sirva a los alumnos del colegio, pero también el recinto se utilice para otras actividades deportivas, culturales y religiosas en San Juan de Lurigancho. El P. Juan Phalen Superior de la Congregación de Santa Cruz, Distrito del Perú, mencionó que “debe ser un lugar que promueva una vida saludable, y por lo tanto será un lugar donde no se venda o consuma alcohol”.

Este Coliseo será el más grande en San Juan de Lurigancho, y será de gran ayuda para las más de 300.000 personas que viven en el sector de nuestra Parroquia.

El P. Jorge Mallea, C.S.C. director del colegio, agradeció a los benefactores que hicieron posible este coliseo y mencionó el orgullo que sienten los alumnos del Colegio con este nuevo edificio. “El desafío ahora es cuidarlo y utilizarlo bien” dijo el P. Jorge.